Sobre La Sublimación y Deposición espontánea de Los Mosquitos

No puedo pensar en otro propósito más para la existencia de los mosquitos que el de molestar y molestar sin fin, además de ser un gran riesgo biológico  sin contener. Y es este ha sido el motivo que ha guiado mi entrenamiento en armas caseras desde mi infancia (entiéndase el noble arte de blandir una toalla para asesinar con un repentino, y usualmente ruidoso, exceso de presión ejercido sobre un ente volador de familia díptera). Muchos han sido mis estudios realizados en el campo de batalla, y planeo en esta página exponer específicamente el que refiere al tipo de movimiento que poseen los mosquitos:

Todo comenzó este día:

"El sol se pone y las temperaturas bajan. No ha de faltar mucho para que aparezcan... Me encuentro sentado en la mitad de la sala y levemente distingo la familiar sombra fugaz de mi enemigo. Y hábilmente fijo mi vista en él. Le sigo con minuciosa cautela en un intento por trazar un patrón de trayectoria, y entonces ocurre... ¡¡¡DESAPARECIÓ!!! Tal escenario es imposible bajo semejante vigilancia, así que desde entonces he de tomar nota del fenómeno"

Y con los datos recolectados desde entonces (Los sujetos tendían a desaparecer luego de ser puestos en observación) he llegado a la siguiente conclusión:

Todo mosquito se mueve siguiendo la siguientes máximas: 


  • Un mosquito posee la habilidad de sublimarse y deponerse espontáneamente según su necesidad.
  • La deposición no necesariamente toma lugar en el mismo punto en el cual se sublima el sujeto, de esta manera explicando la variedad de ubicaciones en las que se recuperaba el trazo.
Estas máximas son revolucionarias en el campo de la mosquitología y entiendo que pueden ser escandalosas para algunos físicos y biólogos. Pero estoy seguro de que podrán ayudar en un futuro a comprender mejor el comportamiento de estos poco agradables seres vivos.

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